¡¡SOS, Humedades!!

Guía para diferenciar los tipo de humedades más comunes en un edificio

¿Alguna vez has tenido problemas de humedades?; ¿Conoces a alguien que los haya tenido?. El agua es el peor enemigo de los edificios desde que empezaron a construirse allá por la época mesolítica hace 10.000 años. No existe nada más eficaz para derribar una casa que echarle agua y esperar hasta que colapse.

 

Hoy en día, con las nuevas leyes que regulan la construcción se ha avanzado mucho en la prevención de estos problemas. Sin embargo, como en toda obra participan personas diferentes siempre acaban existiendo errores humanos, y lo que en principio parecía correcto al final acaba fallando. Y más, si como pasa en muchas veces, se hacen obras sin tener ni idea de lo que se está haciendo.  En esto casos es posible que acabemos sufriendo el dichoso problema de humedades. Y es entonces cuando empieza el verdadero quebradero de cabeza. 

 

Las humedades pueden causar daños realmente críticos a una casa, llegando en muchos casos a hacerla inhabitable. Como por ejemplo en el caso de que se rompa una tubería y se inunden las habitaciones. Dependiendo del tipo pueden también generar problemas graves de salud y enfermedades respiratorias, como es el caso de las humedades de condensación. Por eso es muy importante saber distinguirlas en un primer momento y poder tratarlas lo antes posible antes de que el problema sea realmente grave.

 

Existen 4 tipos de humedades básicas que pueden afectar a una vivienda:

 

1-Humedad por filtración

Grietas en fachadas; tejados o sótanos mal impermeabilizados; tejas rotas; sellados de ventanas deficientes; piezas rotas.Las humedades por filtración surgen cuando el agua de lluvia atraviesa las fachadas o el tejado del edificio y entra a su interior. Suelen estar causadas por fallos en los diferentes elementos que forman el edificio. Son humedades muy comunes en las viviendas de últimos pisos; en zonas de terrazas; balcones; ventanas; y especialmente en plantas enterradas en los que los muros suelen estar mal impermeabilizados y se filtra el agua a través de ellos.

 

Estas humedades provocan efectos inmediatos: inundaciones, daños en las paredes, daños en los suelos, daños en el mobiliario...etc. Este tipo de humedades se crea porque los elementos que deberían proteger al edificio de la lluvia están dañados o no existen. Normalmente estas humedades son puntuales y tienen unas formas geométricas muy determinadas. Un truco casi infalible es el descascarillado de la pintura que se produce por la presión del agua. Lo normal es que aparezcan en periodo de lluvias excepto en el caso de los sótanos que suelen ser más constantes ya que la tierra tarda más en hacer que se evapore el agua de lluvia. La solución en estos casos pasa por encontrar el fallo que está permitiendo la entrada de agua para después en función de lo que se vea realizar una reparación acorde a ese fallo.

 

2-Humedad por condensación

Las humedades por condensación son posiblemente las humedades más comunes pero a la vez más complejas en una vivienda. Surgen por causas derivadas del vapor de agua que contiene el aire: Todo el aire que respiramos tiene una cantidad de que no es más que agua evaporada (como cuando hacemos un cocido de lentejas, el agua se evapora y se mezcla con al aire). Este vapor de agua tiende a salir a zonas más secas del exterior a través de las paredes y los techos de las viviendas los cuales son permeables, “dejan respirar”. La condensación ocurre cuando ese aire lleno de vapor de agua no puede salir porque choca con alguna parte del edificio que se encuentra por debajo de la temperatura que se conoce como de “roció”. Siendo el rocío cuando el aire ya no puede absorber más vapor de agua pasando ese vapor de ser un gas a ser agua líquida. Al convertirse el vapor en agua, humedece las paredes y los techos creando un ambiente ideal para que crezcan mohos y hongos.

 

El fenómeno es idéntico al que ocurre cuando se coge el coche una mañana de invierno, se da la calefacción y se encuentra con los cristales empañados teniendo que pasar un trapo para limpiar las gotas de agua. Ese coche no tiene ningún problema de filtraciones, o sea que no le entra agua desde fuera, sino que es una condensación.

 

Hay muchas causas que ayudan a generar este problema: La principal es la falta de aislamiento térmico, normalmente en pilares y vigas, pero también existen otras causas: falta de ventilación, condensaciones inducidas por filtraciones, fachadas muy frías y expuestas…etc. Son humedades muy comunes en baños y cocinas, alrededor de las ventanas o bajo ellas con forma de cortina de agua, alrededor de vigas y pilares, en las zonas bajas donde hay balcones o terrazas, en los cristales de las ventanas, en el interior de armarios, en las esquinas con muebles pegados a las paredes que no dejan que el aire ventile y especialmente en fachadas Norte de edificios anteriores a 1.980 en los que no había aislamiento. Estas humedades pueden provocar con el paso del tiempo daños graves en la salud: Asma, alergia, tos y neumonía por respirar aire viciado y con microorganismos, además de disparar el gasto en calefacción ya que se necesita más energía para calentar una casa húmeda que una seca. La forma de reconocer estas humedades es porque suelen tener manchas en forma de puntitos negros y amarillos (Hongos) que se matan con lejía no llegando a desconchar la pared. Lo normal es que aparezcan en invierno o en temporadas frías que es cuando se dan las mayores diferencias de temperatura entre el exterior y el interior de la vivienda. La solución en estos casos depende de la gravedad del problema y sobre todo del número de factores que ha causado la condensación. A veces será suficiente con una única solución y otras se necesitara combinar diferentes técnicas para resolver el problema. En general la única medida probada que existe para resolver un problema de condensación es el aislamiento térmico. Un 90% de las humedades se arreglan aislando térmicamente las zonas afectadas y ventilando diariamente la vivienda. Otras veces, será necesaria la aplicación de pinturas térmicas especiales y otras menos, sistemas de ventilación mecánica de aire.  

 

Existen algunos consejos que ayudan a prevenir las condensaciones:

 

- Ventilar la casa diez minutos diarios, el baño tras cada ducha y la cocina durante cada uso.

- Utiliza el extractor de la cocina.

- Si hay condensaciones en los cristales de las ventanas por las mañanas, sécalas con un trapo.

- No colocar muebles completamente pegados a las paredes que den al exterior. Deja que el aire se mueva.

- No llenes demasiado los armarios y ábrelos si notas que hay condensación. ¡Deja que respiren!

- No utilizar estufas de queroseno, butano, propano o parafina. Cuando queman producen aire húmedo.

- No secar la ropa en los radiadores. Si hay que secar la ropa en el interior hacerlo en la cocina o en el baño con las ventanas abiertas y las puertas cerradas.

-Mantén una temperatura constante de 17-20ºC

 

3-Humedad por capilaridad

Las humedades por capilaridad surgen cuando el agua del suelo sobre el que apoya el edificio sube por las paredes, por pilares e incluso por suelos. Suelen estar causadas por la falta de impermeabilización de todos estos elementos que hacen que el agua suba a través de ellos y son habituales en las plantas bajas o en los sótanos de los edificios.

 

Estas humedades provocan: por un lado efectos inmediatos: daños en las paredes, daños en los suelos, daños en el mobiliario y sobre todo, daños graves en las bases de los pilares por oxidación de sus armaduras de acero. Y por otro lado: daños graves en la salud con el paso del tiempo: asma, alergia, tos y neumonía por respirar aire viciado y con microorganismos, además de aumentar el gasto en calefacción ya que se necesita más energía para calentar una espacio húmedo que uno seco. Este tipo de humedades surge porque los materiales que están en contacto con el terreno no están impermeabilizados. El fenómeno es idéntico al que pasa cuando se mete una esponja en un vaso de agua: La esponja absorbe el agua a través de sus poros y va subiendo hacia arriba. Estas humedades son muy fáciles de detectar porque crean una forma que parte desde el suelo hacia arriba de forma más o menos lineal. La altura suele variar pero normalmente no suele superar el metro, porque a partir de ahí, el agua se va evaporando. Cuanto más transpire la pared menos subirá y cuanto menos transpire o más impermeable sea, más arriba subirá al no poder evaporarse. Por eso, hay que evitar alicatar esas paredes para ocultar las manchas. Lo único que se consigue es que el agua suba hasta que pueda evaporarse. En las zonas afectadas aparecen desconchados de pintura y manchas blancas que provienen de las sales del hormigón y los cementos que salen a la superficie arrastradas por el agua. La diferencia para no confundirlas con las filtraciones es que las humedades por capilaridad solo pueden surgir en zonas en contacto directo con la tierra. Lo normal es que aparezcan en periodos de otoño a primavera en suelos que no drenan bien y suelen tardar bastante tiempo en secar porque el terreno sigue estando húmedo.

 

La solución en estos casos depende de la gravedad del problema y sobre todo del tipo de materiales de los que están construidas las zonas afectadas. Lo ideal es eliminar el agua en su origen, o sea, drenar el terreno desde el exterior. Como esto habitualmente no es posible, se utilizan otros métodos que consisten en “cortar” la subida del agua:

 

1. Método del forjado sanitario: Es un método solo válido para suelos. El proceso consiste en demoler todo el suelo para hacer uno nuevo usando unas piezas especiales de plástico que se apoyan en unas patas y que lo elevan. De esta forma se separa el nuevo suelo del terreno creando una cámara de aire que se ventila. Como no se tocan entre ellos, no puede existir ningún fenómeno de capilaridad. Es un método tradicional que lo inventaron los romanos y es válido para cualquier suelo. Resulta muy recomendable ya que además de eliminar los problemas de capilaridad en el suelo crea una cámara que mejora las condiciones térmicas de la vivienda. Este método se usa únicamente para eliminar los problemas de capilaridad en el suelo del edificio y se combina con otros métodos que se usan para eliminar la capilaridad en los muros. Se trata de un método en el que hay que vaciar toda la vivienda por lo que requiere de un desembolso de costes asociados grande al tener que reconstruirla después. Tiene una efectividad total.

2. Método de la barrera interior: Es un método solo válido para muros. También llamado método de la “cámara bufa”. Consiste en crear una cámara interior delante del muro afectado que se ventila hacia el exterior para evaporar la humedad. Dentro de esa cámara se construye un drenaje que recoja el agua que se filtra llevándolo hasta la red de saneamiento del edificio. Por el interior se cierra con un tabique que se reviste con aislamiento térmico para evitar que surjan problemas de condensación por pared fría. Este método no evita que el agua ascienda por el muro, lo que hace es que no traspase al interior del edificio al existir una cámara de aire que evapora le humedad. Se trata de un método tradicional muy usado y adecuado para cualquier tipo de muro. Se suele usar en combinación con el método del forjado sanitario. Su efectividad es muy alta.

3. Método de la barrera física: Es un método solo válido para muros. Consiste en colocar un material impermeable cortando la base de los muros que consiga detener el ascenso del agua. El material puede ser una lámina impermeable o una chapa de plomo. Es un sistema de coste intermedio que se suele usar en muros de ladrillo corrientes en los que existe la posibilidad hacer el corte justo en la base. Tiene una buena efectividad y elimina la ascensión de agua.

4. Método de la barrera química: Es un método solo válido para muros. Método también conocido como de “inyecciones”. Se trata de hacer unos agujeros en la parte inferior del muro y a poca distancia el uno del otro por los que después se inyecta un mortero químico especial. Este mortero crea una barrera impermeable que impide que suba la humedad. Se trata de un método adecuado para muros estructurales de piedra con problemas graves. Su efectividad es buena.

5. Método de la barrera eléctrica: Es un método solo válido para muros. También conocido como “Electroósmosis”. Consiste en colocar unos electrodos en el interior de los muros que crean un campo magnético que hace detener el agua. Hoy en día hay dos tipos: Activos, que no solo detienen el agua, sino que además hacen que baje, y pasivos: Tan solo detienen el agua. Este método es adecuado para muros estructurales grandes de piedra con problemas graves de capilaridad. Es un método caro que se usa especialmente en edificios históricos en los que resulta complicado utilizar otros métodos más destructivos. Su efectividad es limitada y solo recomiendo su uso en casos muy especiales. 

 

A veces será suficiente con aplicar un único método y otras se necesitara combinar diferentes técnicas para resolver el problema. Cada caso es diferente y hay que estudiarlo para buscar cual es la solución más adecuada.

 

4-Humedad por accidente

Las humedades por accidente surgen cuando ocurre algún siniestro en el edificio como consecuencia de algún accidente tal como rotura de tuberías, inundación, vertidos o derrames…etc. Estas humedades suelen provocar efectos inmediatos como por ejemplo daños en las paredes, daños en los suelos, daños en el mobiliario, necesidad de abandono temporal de la vivienda...etc. Este tipo de humedades surge porque se ha producido alguna rotura en las tuberías de saneamiento, de agua o de calefacción, por algún derrame de agua en un piso superior, por inundación debido a dejarse algún grifo abierto, por entrada de agua por dejar una ventana abierta…etc. Son humedades muy sencillas de detectar porque aparecen de repente y suelen ser muy escandalosas. La solución en estos casos suele ser rápida y consiste en buscar el origen del accidente y reparar la avería.

 

5-Conclusiones

Las humedades son problemas complejos que requieren de un estudio cuidado para determinar exactamente su origen. Existen multitud de causas diferentes que generan humedades. Cada una con su pequeña historia. Muchas veces incluso combinadas entre ellas. En el caso de que tengáis un problema de esta clase mi recomendación es:

 

-Huir de los gremios: Los albañiles en general no tienen los conocimientos técnicos  necesarios para determinar las causas ni las posibles soluciones de una humedad.  Al final puedes acabar gastándote un montón de dinero sin solucionar el problema o incluso agravarlo considerablemente.

-Huir de las pseudoempresas que se anuncian en internet o TV: En el mercado hay muchas empresas que anuncian unas soluciones mágicas y las garantizan durante 10, 15 o 20 años. Estas  empresas lo único que hacen es venderte “su” producto garantizándote que lo han aplicado bien. De ahí viene su “garantía”. Es más, en el caso de las humedades de capilaridad quien dice que las soluciona definitivamente simple y llanamente miente porque es imposible eliminar completamente la capilaridad.

-Contratar a un profesional: Contrata a un arquitecto o aparejador, el cual te hará un informe completo de tu problema estudiándolo en profundidad diciéndote exactamente la solución que tienes que realizar. Lo siento, pero ésta es la única verdad que existe. El resto son sacacuartos e intereses.

 

Las humedades son muy complejas. No dejes que te engañen.